Así es la vida en un pueblo de 200 habitantes

Mucho se habla de la vida rural, de la España Vaciada, de dejarlo todo y volver al pueblo, pero son muy pocos los que lo hacemos. Y es que yo puedo decir que lo dejé todo y me fui a vivir al pueblo. Siempre se escuche la frase de que “yo sería muy feliz en el pueblecito viviendo con mi huerto”. Pero normalmente las personas que lo dicen luego no lo hacen. Y es que no es nada fácil. Muy poca gente cambia su vida urbanita para hacerse rural.

Y es que vivir en el pueblo no es hacerlo ir cada fin de semana al pueblo, o ir en verano. Lo duro es hacerlo durante el invierno, cuando los días se convierten en noche a las 5 de la tarde. Ahí es el momento cuando comienzas a sentir lo que es la vida en un pueblo. Os voy a contar cómo es mi día a día en Castroverde de Campos, un pueblo de Zamora donde somos censados unos 200 habitantes.

En mi caso mi profesión ha podido permitirme irme a vivir a este pueblo. Ahora bien, no fue fácil porque necesito Internet, y es cierto que no siempre la señal llega bien. Cuando se habla de apostar por la vida rural, está claro que las administraciones tienen que tener claro que hay que tener banda ancha en los pueblos. Yo hasta hace un año no lo tenía, por lo que era imposible trabajar. Soy experto en marketing on line y en redes sociales, por lo tanto puedo trabajar desde mi casa realizando análisis y estudios.

Sanidad

El otro gran problema de vivir en un pueblo es la Sanidad. Ahora mismo, y por culpa de la pandemia, estamos prácticamente sin médico. Solo viene una vez a la semana, aunque es cierto que te puede atender por teléfono. Pero yo soy de los que pienso que el trato con tu médico tiene que ser cara a cara. Muchas veces las personas lo único que necesitamos es que nos miran a los ojos y nos digan lo que tenemos. Por teléfono solo puede servir para que te renueven las recetas. Afortunadamente no he tenido ningún percance gordo, pero sí he visto que algún vecino ha tenido un problema y hasta que ha venido la ambulancia han sido hasta horas de espera.

Y por supuesto, siempre nos queda la Educación. En este pueblo después de muchos años sin colegio hemos conseguido que se vuelvan a dar clases, ahora bien, con cuatro niños. Sí, como suena. Por este motivo muchas familias no quieren irse a vivir al pueblo. Pero claro, es la pescadilla que se muerde la cola. ¿No hay colegios porque no hay niños? O ¿no hay niños porque no hay colegios? No es una solución fácil, porque tanto la Educación como la Sanidad se llevan muchos euros.

No obstante, la vida en este pueblo es maravillosa. Sobre todo porque he conseguido tener la casa de mis sueños. Con mis propios muebles hechos a mano, con una decoración donde destaca la cerámica hecha a mano por Cerámica para Arquitectura que ha convertido mi hogar en una casa de exposición. Por supuesto no nos falta el famoso huerto donde puedo cultivar mis propios tomates, lechugas o calabacines. Lo que siempre hemos soñado. Ahora bien, en invierno es muy duro vivir aquí. No hay nadie por la calle, nadie va al único bar que tenemos y encima hace mucho frío. Es desolador salir a las cinco de la tarde y no ver a nadie. Esto es muy duro. Aunque es cierto que hay un olor a madera quemada que lo compensa todo.

El verano

Ahora bien, todo cambia en verano. Cuando los días son más largos, cuando llegan los famosos veraneantes que hacen que el pueblo llegue casi a los 500 habitantes, es decir que se doblan las personas que estamos en CDC. Los bares que en invierno estaban vacíos ahora ya están llenos. Lo mejor es la hora del vermut cuando todos salimos y lo pasamos bien. Y por supuesto, las fiestas del pueblo. Recuerdo la Serana, la Semana de verano dedicada a fiestas y juego donde nos reunimos todos y recordamos cómo era el pueblo antes.

La verdad es que da mucha pena comprobar cómo los pueblos se van muriendo y quedando sin gente. Pero es que para vivir en un pueblo hay que contar con todos los servicios. Y así es mi día a día en un pueblo de 200 habitantes. Duro, es cierto, pero también con mucho que contar. ¿te animas?

Publicaciones relacionadas

Frutos secos: cuáles son los mejores para nuestra salud

Frutos secos: cuáles son los mejores para nuestra salud

Los frutos secos se han convertido en el mejor amigo para ver un partido de fútbol junto a una cerveza, el mejor amigo para conversar en un bar junto a…
8 ideas para decorar dormitorios pequeños

8 ideas para decorar dormitorios pequeños

Decorar una habitación siempre es todo un reto, y más si la habitación es pequeña. Por un lado, se espera que quede bonito y por otro, que el dormitorio sea…
Razones para decorar tu casa con una chimenea eléctrica

Razones para decorar tu casa con una chimenea eléctrica

A veces queremos darle un toque especial y diferente a nuestra casa, pero no se nos ocurre que puede ser. Generalmente si pensamos en chimeneas, de inmediato la asociamos con…