¿Cómo protegernos de los productos químicos en los trabajos de limpieza?

Cuando realizamos trabajos de limpieza, ya sea en casa o como parte de nuestro trabajo en empresas negocios o industrias, solemos utilizar productos químicos, que de no saberlos manipular bien, podemos causar graves daños en nuestra piel y en nuestra salud en general.

Para ayudarte a manipular estos productos de la forma adecuada y que esto no te pase, hemos consultado a los expertos en productos de limpieza de Chiwawap y aquí te contamos todas las indicaciones que nos han dado.

Agentes químicos

 

Lo primero es ayudarte a identificar los productos de limpieza que suelen contener agentes químicos nocivos para la salud para que sepas de cuales debes cuidarte.

Por lo general estos productos no son más que la mezcla de varias sustancias que combinan distintas propiedades en función del uso al que están destinados.

Aquí un listado con los más usados y las mezclas que contienen:

  • Abrillantadores:Isopropanol, dietilenglicolmonoetiléter, mezcla hidrocarburos derivados del petróleo, heptano, white spirit, gas licuado del petróleo (GLP).
  • Ambientadores:Isopropanol, etanol, a-hexilcinamaldehido, D-limoneno.
    Cristalizadores: Hexafluoruro de magnesio, ácido ortofosfórico.
  • Decapantes:Ácido clorhídrico, 2-butoxietanol, cloruro de metileno, hidróxido potásico.
  • Desengrasantes:Isopropanol, amoniaco, 2-butoxietanol, hidróxido sódico, hidróxido potásico.
  • Desincrustantes:Ácido clorhídrico, ácido ortofosfórico, ácido cítrico, etanol.
  • Desinfectantes: Isopropanol, alcoholes etoxilados, hipoclorito sódico, etanol, hidróxido sódico.
  • Detergentes:Isopropanol, tensoactivos no iónicos, 2-butoxietanol, hipoclorito sódico, etanol.
  • Disolventes:Tolueno, xileno, isobutanol.
  • Limpiador general:Isopropanol, amoniaco en disolución, 2-butoxietanol, alcohol graso etoxilado, etanol, nafta.
  • Limpiamuebles:mezcla de hidrocarburos derivados del petróleo, dietanolamida de coco, nafta.

 

Riesgos de los productos de limpieza

Ahora que ya conoces los productos químicos con los que se suele trabajar, es bueno que conozcas los riesgos a los que te enfrentas.

Estos productos tóxicos en mayor o menor grado, corrosivos, irritantes o inflamables, aunque no son utilizados en grandes cantidades y durante toda la jornada, sino más bien para una zona y un momento determinado, pueden producir problemas durante su uso como:

  • El contacto de piel u ojos con productos irritantes o corrosivos puede causar efectos locales y a corto plazo (irritación o quemaduras), pero también efectos a largo plazo (sensibilización, alergias, eczemas). Siendo algunos de los productos de uso habitual que causan estos efectos: lejía, salfumán, desengrasantes alcalinos a base de sosa o de amoníaco, limpiadores antical, decapantes, etc.
  • Dermatitis. Esta puede ser irritativas o alérgicas y se manifiestan especialmente en manos y antebrazos con síntomas como picor, enrojecimiento, sequedad, supuración o formación de grietas, costras y ampollas. Lo preocupante de esta es que puede aparecer de forma acumulativa, al sufrir pequeñas agresiones o traumas físico-químicos de forma reiterada. Y es que sucede que la acción emulsionante de los productos químicos de limpieza desengrasan la piel, por su alcalinidad neutralizan el pH ácido y además tienen acción queratolítica, es decir, alteran la capacidad de hidratación de la piel. También contribuyen a la generación de lesiones la temperatura del agua, el tiempo en que las manos están sumergidas en ella, la utilización de agentes abrasivos como estropajos, etc.
  • En los ojos: irritación y lesiones oculares (desincrustantes, desengrasantes, desinfectantes, detergentes).
  • Efectos corrosivos: quemaduras (desincrustantes, desengrasantes, desinfectantes, detergentes).
  • Intoxicaciones agudas por inhalación, normalmente como consecuencia de accidentes como en el caso de una fuga o derrame de productos o reacciones imprevistas que generan gases tóxicos al mezclar productos de limpieza. Dichas situaciones son incluso más graves cuando ocurren en espacios pequeños y mal ventilados como duchas o lavabos. Los productos de limpieza que pueden desprender estos vapores o gases irritantes o tóxicos son el amoníaco, disolventes, lejía, salfumán, desinfectantes a base de formol o glutaraldehído, etc.
  • Irritación respiratoria: inflamación de las áreas anatómicas del aparato respiratorio que han entrado en contacto con desinfectantes, desengrasantes, desincrustantes, detergentes, disolventes, etc.
  • Toxicidad sistémica: efectos patológicos diversos producidos sobre órganos, aparatos o sistemas y que se generan por el contacto con abrillantadores, disolventes, desengrasantes, desincrustantes, etc.
  • Asma: es una enfermedad crónica caracterizada por una obstrucción respiratoria reversible, inflamación e hiperactividad de las vías respiratorias y que se manifiesta en forma de crisis o ataques durante los cuales se produce sensación de fatiga o ahogo y pitidos. Incendios o explosiones a causa de la manipulación de productos inflamables o combustibles (alcoholes, acetona, disolventes,…) cerca de llamas, chispas o puntos muy calientes. Entre los productos más riesgoso en este sentido están los que van envasados en pulverizadores a presión (“aerosoles” o “sprays”), ya que suelen contener butano u otros gases inflamables como impulsores.

Incluso, en algunos casos más graves, pero menos comunes, la exposición a estos químicos puede traer efectos negativos sobre la reproducción y el feto (por ejemplo, el tolueno); disrupción o alteración endocrina (estireno); efectos cancerígenos (ej: tricloroetileno, formaldehído, estireno, naftaleno y determinadas sustancias complejas derivadas del petróleo, que tienen dicha consideración).

No obstante, los efectos nocivos para la salud tienen que ver con la composición del producto, la cual varia en cada uno. Así que si quieres conocer los daños específicos de un determinado producto, deberás revisar sus composición y los daños relacionados a ellos, por ejemplo en la etiqueta, en la página web del productor o en internet, en páginas con información autorizada y especializada sobre el tema, que además sea confiable.

 

Normas de seguridad para el uso de productos químicos

Para terminar este artículo, el equipo de Chiwawap nos ofrece una pequeña guía con medidas de seguridad al usar este tipo de productos para nuestras actividades de limpieza.

La principal es conocer sus riesgos y cómo manipularlos correctamente, por lo que debemos seguir la recomendación de leer la etiqueta para conocer su composición, sus riesgos para la salud, y la forma correcta de manipularlos. Por esta razón, es que es muy importante conservar los productos en sus envases originales, y de tener que cambiarse a un segundo envase, colocar una etiqueta con la información importante sobre el producto.

Igualmente, si se trata de un  trabajo de limpieza en una empresa, negocio o industria, deben existir guías de actuación en el caso de accidentes con la manipulación de estos productos que estén muy bien delimitadas, en sitios de acceso para todos y que sean conocidas por todo el personal, como por ejemplo que pasos deberían seguirse en caso de un derrame, un incendio u otra situación fuera de lo normal.

No obstante, existen algunas normas que se suelen aplicar en estas situaciones, y son:

  • La primera medida a aplicar es la eliminación del producto químico peligroso, tomando en cuenta que se deben evita al máximo productos de limpieza (como limpiamuebles, productos para mopas, etc.) que contengan nafta con más del 0,1% en peso de benceno y los productos de limpieza que contengan mezclas de hidrocarburos derivados del petróleo con una concentración en peso de 1,3-butadieno superior al 0,1%.
  • Si no se puede eliminar la utilización del producto, se puede reemplazar con otras alternativas, como desengrasantes o desincrustantes que no contengan formaldehído en su composición; disolventes sin presencia de tolueno; decapantes sin diclorometano; productos sin sustancias sensibilizantes, como D-limoneno o glutaraldehído, etc. Incluso, productos bio o naturales que sirvan para el mismo fin.
  • Utilizar siempre los productos de limpieza según las recomendaciones e instrucciones del fabricante. No uses cantidades mayores a las indicadas, por ejemplo, porque esto más allá de aumentar su efectividad, lo que hará será incrementar el riesgo.
  • Nunca mezcles distintos productos de limpieza. Algunas sustancias pueden reaccionar violentamente al entrar en contacto o desprender gases tóxicos cuando se mezclan. Un ejemplo de ello son los gases tóxicos que se desprenden al mezclar lejía con amoníaco o con productos ácidos (salfumán, aguafuerte, limpiadores y desincrustantes antical).
  • Las sustancias que desprenden gases o vapores, como el amoníaco, el aguarrás u otros disolventes, etc., deben manipularse siempre con ventilación adecuada. En caso contrario, se debe utilizar mascarilla y filtros.
  • Los productos inflamables deben mantenerse alejados de llamas, chispas o puntos calientes.
  • No se debe fumar, beber ni comer mientras se estén manipulando productos químicos, sobre todo si son del tipo inflamable.
  • Cuando se utilicen “sprays”, no deben apuntarse hacia bombillas encendidas o cualquier otro punto a temperatura elevada.
  • Después de manipular estos siempre hay que lavarse las manos.
  • Los recipientes de productos químicos se deben mantener bien cerrados cuando no se utilizan para evitar la posibilidad de derrames o salpicaduras y que sus vapores contaminen el ambiente o puedan inflamarse si hay focos de ignición próximos.
  • Siempre que se manipulen productos químicos, se deben utilizar equipos de protección adecuados para evitar contactos y salpicaduras que puedan causar incidentes. Entre el equipo más recomendable están los guantes y botas impermeables, gafas o pantallas de seguridad, y otros.
  • En caso de salpicadura de algún producto, sobre todo si se trata de un producto irritante o corrosivo, lo que debes hacer de forma inmediata es retirarte la ropa mojada y lavar la zona afectada con agua abundante. Así, será importante que hayan puntos donde se pueda realizar u lavado en aquellos lugares en donde se suelan manipular este tipo de productos, sobre todo en los almacenes y lugares donde se realicen trasvases.

 

Publicaciones relacionadas

El envasado del aceite también cuida de nuestra salud

El envasado del aceite también cuida de nuestra salud

El aceite de oliva, una de las bases de la dieta mediterránea, es un producto que forma parte de nuestra cultura, de nuestra agricultura, nuestra actividad comercial y por supuesto…
Feng shui, la sabiduría oriental que cambiará tu vida

Feng shui, la sabiduría oriental que cambiará tu vida

Del lejano Oriente han venido a Occidente inventos que han supuesto una revolución. El más conocido es el de pólvora, pero también de Oriente ha llegado la brújula, un invento…
La decoración y funcionalidad de los muebles, más importante que nunca

La decoración y funcionalidad de los muebles, más importante que nunca

La calidad de vida depende, en muchas ocasiones, de bastantes más cosas de las que podemos llegar a pensar. Por poner un ejemplo: seguro que casi todas las personas que…