Utiliza tus creaciones artísticas para decorar tu casa.

Colgar un cuadro

Tus creaciones artísticas también pueden servir para decorar tu hogar. Muchas son las ventajas que nos reporta practicar bellas artes y manualidades. Nos ayudan a relajarnos después de la jornada diaria, estimulan nuestra creatividad, son un medio de expresión, pero tienen además la habilidad, y no se puede despreciar, de darle a tu casa un toque personal indiscutible.

Tengo un jarrón en casa, en una repisa que está encima del mueble del comedor, que es un cilindro estrecho y alto, con una superficie rugosa, de color marrón tierra, recubierto por un barniz brillante. En principio era un florero, pero siempre está vacío. En el despacho, la habitación donde trabajo, tengo otro recipiente parecido, pero más pequeño, pintado a listas azul marino y azul claro, que es donde guardamos las monedas de un céntimo y dos céntimos del cambio de la compra. He dejado de fumar, pero dispongo de varios ceniceros, pintados con vivos colores, repartidos por toda la casa. Tengo además un mortero en la cocina y un salero grande para cocinar, pintados con vivos colores, que, además de ser útiles, quedan bonitos.

Son manualidades que hizo mi mujer en una época que le dio por trabajar la arcilla. Ella es enfermera y dice que aquello le ayudaba a desconectar del trabajo, los días que tenía libre en el hospital.

Lo cierto es que tiene un espíritu muy creativo y ya ha experimentado con otras disciplinas artísticas en otras ocasiones. Recuerdo cuando recorríamos el Barrio Gótico de Barcelona buscando detalles curiosos que ella quería fotografiar.

La cerámica, a diferencia de la fotografía, le permitía darle una utilidad práctica a sus pequeñas obras de arte y aportar un toque personal a la decoración de la casa. Otra de las inquietudes que siempre ha tenido desde que la conozco.

Ponerte a hacer piezas de cerámica es una de las múltiples expresiones artísticas a las que puedes recurrir para decorar tu hogar. Estas son otras.

Pintar cuadros.     

Amparo, una amiga que tengo desde la juventud, se dedica ahora a pintar cuadros por las tardes. Hace bodegones, los más extraños que te puedas imaginar. Sobre una mesa de madera aparecen un vaso, un libro, un CD y una botella de agua de Vichy Catalán. Parece que recoge cosas que encuentra por la casa para hacer sus composiciones.

Jamás en la vida pensé que fuera una artista. A los 38 años, más o menos, se sacó la carrera de Historia del Arte por la UNED. Ya tenía una hija, una relación estable y un trabajo fijo de administrativa.

Ahora, a los 50, se ha apuntado a clases de dibujo y pintura con su amiga de la infancia, Ana. Me cuentan que es muy gracioso. Dos señoras rodeadas de chicos de 20 años o de menos.

Me enteré de que pintaba cuadros porque los colgaba en su perfil de Instagram. La sorpresa me la llevé el otro día cuando fui a su casa a hacerle una visita y vi uno de esos cuadros enmarcado y colgado en la pared del comedor. “Lo he hecho yo” – me dijo. “Ya lo sabía.” – Le respondí.

Pintar cuadros y después colgarlos en tu casa, es una de las actividades artísticas más bonitas que puedes realizar. Exhibes tu creación, la compartes con la familia y tienes presente todo el proceso creativo con solo mirarlos.

Aunque esta es una actividad que puedes realizar tú misma si tienes mano con la pintura, la web Xpresarte nos recomienda siempre estar guiados por profesionales y expertos. Apuntarnos a cursillos y actividades guiadas. Nos permite conocer técnicas y ampliar nuestra visión sobre la pintura.

Escultura.

Pensamos que para hacer escultura necesitamos un taller, tipo nave industrial, donde pelearnos con la piedra o donde modelar barro. Hoy, con opciones como la resina epoxi, podemos hacer figuras en cualquier rincón de la casa, de una manera limpia y obteniendo acabados profesionales. El blog De Resina nos da algunos consejos para introducirnos en esta técnica.

La resina epoxi es un material plástico, un polímero, que al mezclarse con un agente endurecedor, forma un material transparente, rígido y brillante que puede adquirir diferentes colores y acabados, gracias a la gran cantidad de aditivos que existen en el mercado para este material.

Para darle forma, la mezcla de resina y endurecedor, se introduce en un molde de silicona y se deja reposar aproximadamente 24 horas. Es una técnica parecida a la de la escayola, solo que el resultado es más duradero y con un acabado más fino.

Existen una amplia variedad de moldes de silicona para hacer todo tipo de figuras. Pero si quieres hacer algo más personal, puedes fabricarte tú el molde partiendo de una figura en barro, que hayas hecho previamente o de una impresión en 3D. Hay silicona líquida que puedes utilizar para fabricar estos moldes. Solo debes seguir las instrucciones del fabricante y verter el fluido en un recipiente no poroso, como el plástico o el metal, con capacidad suficiente para que entre en su interior la figura de referencia.

Algunos de los errores que se cometen al hacer pequeñas esculturas con resina epoxi son no explotar las burbujas atrapadas en la resina. Para ello debes utilizar una pistola de calor o un palillo para eliminarlas antes de que la resina endurezca.

Después de desmoldar la pieza, siempre hay que lijarla con lijas de diferente gramaje para obtener una figura más pulida.

Decoración DIY.   

Una alternativa que tenemos para decorar nuestra casa de una manera artística es la decoración DIY, un término que proviene del inglés “Do It Yourself”, hazlo tú mismo. Gran parte de esta práctica proviene de reciclar, personalizar y reutilizar objetos que tenemos en casa y a los que no les damos ninguna utilidad. Restaurar con nuestras propias manos un mueble antiguo es decoración DIY, pero también lo es rematar el bajo de unas cortinas con una tira de ganchillo o crear un atrapasueños con macramé. El ganchillo y el macramé, dos técnicas ancestrales que practicaban nuestras abuelas y que se han vuelto a poner de actualidad en nuestros días. En los centros cívicos de los barrios es habitual que se organicen cursillos para aprenderlos.

El blog Interiorista afirma que el DIY se ha convertido en una moda. En una tendencia de decoración. No es para menos, resulta más económico que otras opciones y está en coherencia con ese espíritu del reciclado que nos embarga. Es una manera de aplicar la economía circular al ámbito doméstico. Eso sí, lo que te ahorras en dinero, lo gastas en trabajo.

La revista de decoración El Mueble nos da algunas ideas para decorar nuestra vivienda con proyectos DIY fáciles de elaborar. Uno de ellos es hacernos una lámpara cubriendo con pasta de papel un globo. La pasta de papel es una manera de reciclar todos esos periódicos y revistas que andan por casa. Una vez secas, las podemos pintar a nuestro gusto.

Haciéndonos con cajas de fruta de madera y pintándolas, podemos fabricar desde un original mueble zapatero para el recibidor, hasta un conjunto de repisas para una habitación.

El DIY incentiva nuestra creatividad.

Utiliza materiales de calidad.

Con independencia de la actividad artística que practiques, los distribuidores de ArteSpray, una tienda online de materiales para bellas artes y manualidades, que empezó en el 2006 siendo una pequeña tienda física en Cáceres y hoy se ha convertido en todo un referente de este nicho en internet, nos recomiendan cuidar la calidad de los materiales. Desde la arcilla que utilizamos para nuestra cerámica, hasta la pintura con que la decoramos y, por supuesto, las herramientas que vayamos a utilizar. En este detalle está la diferencia.

Y es que muchas veces, nuestras manualidades no salen como nos gustaría y pensamos que se debe a que somos torpes o a que no tenemos la habilidad suficiente. Esto influye, pero en muchas ocasiones se debe a que no empleamos los materiales adecuados. Trabajar con productos y materiales de baja calidad hace que el trabajo cueste más hacerlo y que el resultado sea menos profesional.

Vamos a poner un ejemplo. Los zapateros, en sus talleres, tiñen zapatos, bolsos y otros productos de piel. En cualquier supermercado encontramos tarros pequeños de tinte para el calzado. Un zapatero profesional nunca utilizará estos tintes. Emplea tintes profesionales. Lo hace porque le sale más barato y porque el acabado es más fino.

Además, el zapatero empleará un decapante o un disolvente para retirar las ceras del calzado y para abrir los poros de la piel. Dependiendo de la pieza a teñir, le dará una mano de imprimación, para que coja mejor el tinte. Al finalizar, igualará el color con una crema de calzado adecuada. Nunca utiliza exactamente los mismos productos si tiñe unos zapatos o si cambia el color de un bolso o de una chaqueta de piel. Hay que evitar que el tinte destiña.

Esto que hacen los profesionales también podemos hacerlo nosotros a nivel doméstico. Solo es cuestión de informarnos de cuáles son los materiales y productos más adecuados para el trabajo que queremos realizar y comprarlos, preferiblemente, en tiendas especializadas.

La importancia de los cursillos.   

Si bien, estas actividades las hacemos porque nos gustan y porque nos atraen, nunca nos viene mal formarnos al respecto. Aprenderemos más rápido y perfeccionaremos mejor nuestra técnica si recibimos un cursillo que si aprendemos por nuestra cuenta.

Hoy hay tutoriales prácticamente de todo en YouTube. Podemos intentar replicarlos en casa. Pero el conocimiento y la destreza que alcanzamos viendo videos por internet durante un año, la adquirimos en apenas un mes de curso. Se puede ser autodidacta, pero digamos que lleva mucho más tiempo y, probablemente, más dinero. ¿Cuántos trabajos has tenido que tirar y cuánto dinero has desperdiciado malgastando material y productos hasta que las creaciones te salían como a ti te gustaban?

Acudir a una academia de bellas artes o a un curso impartido por profesionales tiene muchas ventajas. De entrada, cuentas con un profesor que va a seguir tu evolución y que va a corregir tus errores al momento. Por otro lado, coincides con otras personas que tienen las mismas inquietudes que tú. Unos aprendéis de los otros. Obligarte a acudir dos veces por semana a las clases previene las tentativas de abandonar que nos surgen cuando las cosas no van saliendo como esperábamos.

La formación online es la alternativa para aquellos que tienen problemas de tiempo o de distancia para acudir a clases presenciales. La revista online Xataka habla del auge de los cursos de manualidades por internet. Formaciones como cerámica, alfarería, macramé o ganchillo están viviendo su época dorada en la red.

Los cursos online son prácticos en cuanto a que la mayoría de ellos están impartidos en video. El alumno puede verlos en cualquier momento del día, cuando tiene un hueco de tiempo libre. Es frecuente que pueda consultar esos videos las veces que los necesite. Aunque ya haya recibido la clase. De todos modos, no tiene esa supervisión directa que contaría con las clases presenciales. En mi opinión, los cursos online más provechosos son aquellos que tienen una comunidad alrededor de ellos, donde cualquier duda o pregunta puedes consultarla con compañeros y profesores, y los que poseen un servicio de tutoría.

Dónde colocar nuestras creaciones en casa.

Una de las ventajas de crear arte para decorar es que puedes plantearte la ubicación de la obra antes de empezarla. Sé que mucha gente no va a estar de acuerdo con este planteamiento. Para ellos limita la originalidad y el espíritu creativo. Pero busca una utilidad a lo que estás haciendo, enfoca tu mente y tu creatividad.

Uno de los rasgos negativos de los artistas es que muchos de ellos pululan sin rumbo y sin orientación. Hacen las cosas dejándose llevar por las apetencias del momento. Luego se encuentran con que lo que han hecho no lo entiende nadie o no lo pueden colocar en ningún sitio.

Antes de pintar, por ejemplo, pensar que tal cuadro lo vas a hacer para el comedor, te va a obligar a buscar una coherencia con el resto de la decoración.

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